El Café Conexiones estaba lleno de luces naranjas, risas y decoraciones digitales. Era la semana más esperada del año: Halloween en Luzenia.
Entre las calabazas con caras monstruosas y los fantasmas de papel que colgaban del techo … una extraña cabina de fotos había llamado la atención de todos los niños que se encontraban allí.
Prometía mostrar “tu mejor versión”.
– “Solo una foto y listo”, dijo Nubeli, ajustando su capa lavanda llena de murcielagos.
Al principio se divirtió con los efectos: orejas de gato, calabazas en el aire, destellos de purpurina. Pero luego apareció un filtro nuevo llamado «Perfect Me».
Cuando lo activó, su reflejo cambió.
Sus ojos se hicieron más grandes, su piel más lisa, su sonrisa más brillante.
Y… aunque parecía más bonita, ya no se reconocía del todo.
Una voz suave salió del espejo:
-“Puedo hacerte perfecta, pequeña nube. Solo un toque más…”
Nubeli miró a los lados. No había nadie.
La voz amable seguía sin callar…
-“Si todos te ven así, te querrán más.”
Por un momento lo creyó.
Tocó la pantalla una y otra vez.
Cada ajuste borraba un poco más su verdadero rostro.
A su alrededor, las luces del café parpadearon.
Sombrax apareció reflejado en el cristal, con su traje elegante y sombrío con luces rojas.
Sus ojos azules brillaban con calma calculada.
-«No temas, pequeña Nubeli solo te muestro lo que podrías ser.” dijo Sombrax con una carcajada maléfica.
El filtro empezó a moverse solo, modificando su imagen sin que ella tocara nada de la pantalla.
Nubeli dio un paso atrás muy asustada.
-“No me veo… soy yo, pero no soy yo”, dijo con una voz temblorosa y con cara de no entender lo que estaba pasando.
Velmira notó su expresión desde la mesa donde estaba sentada esperando al resto de la familia.
-“Hija, los filtros cambian rostros … pero nunca lo que sentimos dentro”, dijo Velmira desde la mesa con su tono de voz dulce como de costumbre.
En ese momento entraron por la puerta del Café Conexión Eduvaldo, Mimiela y Chispi.
Eduvaldo al entrar por la puerta y ver a su hija Nubeli con aquella cara de preocupación, supo que algo no iba bien.
Lo primero que hizo fue activar su cinturón holográfico y proyectar un escudo verde frente a la pantalla.
-“Hay algo interfiriendo aquí», dijo Eduvaldo mientras analizaba los datos que el cinturón holográfico le iba facilitando”
Mientras analizaba los datos les explicaba a Nubeli y Chispi que era cada una d’aquella información, para así poder aprender en familia.
El brillo de la pantalla comenzó a temblar y a sacar mucho humo…
-“No necesitas cambiar nada para gustar», le dijo Velmira mientras la abrazaba cariñosamente por detrás.
-“Solo tienes que recordar quién eres y que tu magia está en el interior», añadió su abuela Mimiela desde la sabiduría que pose.
Entonces Nubeli levantó su mano y una luz lavanda iluminó su rostro real.
El filtro se detuvo y la pantalla se volvió de color negro.
De repente en el espejo apareció su verdadera expresión: con pecas, con su bonita sonrisa…
Chispi gritó sin nadie esperarlo:
-«¡Ahí está mi hermana de siempre!”
Y todos se rieron con el comentario de Chispi.
De repente un mensaje “Perfect Me” apareció en la pantalla … y un instante después sin esperarlo, una figura hexagonal azul apareció con un destello de luz brillante y así se apagó la pantalla por completo.
Sombrax, enfadado por haber perdido la batalla del “Rostro Perfecto” está vez con Nubeli, se deshizo entre la niebla digital, dejando solo un susurro:
-“Algún día… volverás a buscarme,» dijo con su risa maléfica de costumbre.
Aquel día de Halloween en Luzenia, Nubeli entendió que no necesitaba filtros para brillar.
Descubrió que su rostro, con sus pequeñas diferencias, ya era perfecto tal como era.
Después de todo lo ocurrido, la familia merendó en el Café Conexiones, donde las risas llenaron el aire y las pantallas volvieron a mostrar solo juegos y buenos momentos.
Mimiela sirvió su chocolate caliente, Chispi contaba historias de miedo exageradas y Velmira los miraba con orgullo.
Ahora sí…
Entre luces, dulces y abrazos, todos estaban listos para salir de casa en casa.
Para celebrar una noche de Halloween donde la verdadera magia estaba en ser uno mismo.
Preguntas para niños:
¿Alguna vez has usado un filtro que cambie tu cara? ¿Cómo te sentiste al verte así?
¿Si pudieras mirarte en un espejo mágico, ¿qué te gustaría que mostrara de ti además de tu aspecto?
Preguntas para padres:
¿Hablas en casa sobre los filtros y cómo pueden afectar la forma en que los niños se perciben a sí mismo?
¿Qué haces para ayudarte a tus hijos a sentirse seguros con su imagen real, sin compararse con lo que ven en las redes?
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